dilluns, 16 de juliol del 2012

EDUCACION FELINA

¿EDUCACIÓN FELINA? 

Cada día en nuestras ciudades hay más gatos. Es una tendencia real y que no puede pasarnos por alto. 

El gato tiene muchas “ventajas”: es limpio, no huele, no hay que sacarlos a pasear y eso en los tiempos que corren y con el ritmo de vida que llevamos nos ahorra tiempo y nos permite disfrutar de un animal de compañía muy especial. 

Existen muchas “leyendas” sobre los gatos (que son traidores, que no se pueden educar…) pero los que somos propietarios de gatos sabemos que no es verdad. Que nos aportan mucho, que hacen mucha compañía, que podemos confiar en ellos y que se pueden educar (aunque a su manera) 

El gato es un felino, es un animal que en condiciones naturales son animales solitarios y que están acostumbrados a cazar. 

El gato no es un perro y hay que enseñarles a convivir con nosotros de una manera diferente a los perros. No sirve de nada castigarlos (recordemos que son solitarios, no son sociales y les da igual que los castigues metiéndolo en una habitación como a un perro: se pondrían a dormir, seguro¡¡). 

Tampoco hay que regañarlos como a un perro porque pueden coger miedo o irritarse todavía más. Para enseñar a un gato sólo hay “un truco”, saber desviar la conducta indeseable hacia algo más productivo. 

Es muy importante enseñarles cuando son pequeños, porque el periodo de socialización (ya hablamos en el anterior capítulo en el que hablamos del perro cachorro) es muy corto. 

Por eso un gato que se ha criado sin contacto con personas o suelto en una torre, si lo recogemos de mayor ya no podemos adaptarlo a un piso. 

El cachorro de gatito juega todo el día y hay que aprovechar ese juego para enseñarle lo que le vamos a permitir en casa. Por ejemplo, no queremos que suba al sofá: lo que hay que hacer es que cada vez que suba al sofá le pase algo “malo” como que se le moje con un spray de agua y a continuación le desviemos su atención a jugar con un trozo de papel que tiremos al suelo para que lo persiga. Si sólo le decimos NO y lo sacamos del sofá aprenderá a no subirse al sofá sólo cuando estemos nosotros y cuando esté sólo subirá.

Como este hay muchísimos ejemplos. Lo más importante es ofrecerle mucho estímulo y muchos juegos para que esté muy estimulado. Eso es una apuesta segura a que nuestro gato sea una compañía muy estimulante y divertida.

dijous, 7 de juny del 2012

SAN JUAN: FOBIA A LOS RUIDOS¡¡¡¡


SAN JUAN: FOBIA A LOS RUIDOS¡¡¡¡

Su perro ha sido diagnosticado de  fobia a los ruidos.
El miedo o la ansiedad es una respuesta normal que tenemos todos ante el peligro. Pero cuando esa reacción de defensa es desproporcionada en relación con la amenaza real se presenta lo que llamamos fobias. (ejemplo: fobia a las arañas y miedo a un león)

En una fobia se presentan cambios físicos en el cuerpo: respiración rápida, taquicardia, salivación… El perro siente pánico e intenta por todos los medios escapar: rasca el suelo, se esconde… incluso puede llegar a ser agresivo.
La fobia se caracteriza porque va aumentando gradualmente con el tiempo, de manera que cada vez tiene más miedo, el  caso de la fobia a los ruidos, sólo el primer indicio de ruido fuerte ya puede desencadenar todo el episodio.
Cuando un animal doméstico ha desarrollado una fobia, rara vez puede resolverse sin intervenir.

TRATAMIENTO
Debe basarse en dos puntos: la desensibilización y el tratamiento médico.

Desensibilización:
Debemos intentar habituar al perro a los ruidos de los fuegos artificiales. Podemos grabar los ruidos (existe la posibilidad de encontrar grabaciones de tormentas…).
Se trata de hacer sesiones al principio cortas y poco intensas y subir muy despacio.
Hay que empezar con un volumen muy bajo y sólo unos 5 minutos y provocar situaciones donde el animal esté tranquilo, comiendo, durmiendo… debemos repasar ejercicios de obediencia (dar patita…), jugar con ellos y premiarlos.
Cada vez hay que subir el volumen de los ruidos y el tiempo de exposición y seguir premiando al animal. Si en algún momento muestra miedo, hay que parar y volver a empezar desde el principio.

Importantísimo es no reforzar la respuesta al miedo, hay que ignorar al perro cuando se asuste. (Si le mostramos “compasión” el perro lo interpreta como un refuerzo: damos importancia a algo que no lo tiene). Hay que premiar al perro cuando esté tranquilo e ignorarlo cuando nos pida atención.

Tratamiento
Tenemos a nuestra disposición  métodos “caseros” para ese rato que no vamos a estar en casa: ponga tapones en los oídos de su perro, puede dejar música o la tele mientras está usted fuera, ofrézcale la posibilidad de esconderse en algún lugar bien alejado del ruido de la calle, cierre bien todas las ventanas. Jamás deje al animal atado en algún lugar porque puede sufrir muy graves consecuencias.

El tratamiento médico debe ser específico para cada animal, según enfermedades, edad, raza con lo que debería recetarlo siempre un veterinário.



dilluns, 28 de maig del 2012

masaje canino

Masajes perros y gatos...¿por qué no?

¿Verdad que a tí te gusta que te hagan un masaje relajante? ¿Que sólo con imaginarlo, ya te apetece? Un masaje de pies, de cabeza, en la espalda, en las manos.... mmmm...
Tu crees que a tu perro o a tu gato ¿ no le gustaria?
Hoy os invito a que lo intenteis, ya vereis que gratificante es para los dos.

En nuestra sociedad de estrés, de continuo movimiento, de correr de un lado para otro también estamos transmitiendo ese estado de ansiedad a nuestras mascotas. Paseo rápido, ¿olerse con otro perro? -no, que no hay tiempo, que tenemos que ir a casa -...

No es broma, nuestras mascotas viven con nosotros y les transmitimos lo que nosotros sentimos. Hasta a ese gato dormilón que te mira con cara de -¿estás loco?, donde vas tan corriendo... me estás estresando (bueno, quizás a ese justo no)

Pues bien, el masaje nos va a ayudar a nosotros también, a tener un momento placentero con nuestro amigo y ya verás como le gusta y hasta te lo pide.

¿Como hacer el masaje al perro o al gato?
Lo primero es buscar un ambiente tranquilo, relajado, con poca luz y si puedes poner música relajante, ¿por qué no? a ellos también les gusta.
No podemos usar cremas, aunque sí podemos aplicarnos en las manos un poco de aceite de almendras y de paso le hidratamos un poco la piel y el pelo.
Aunque a algunos perros y a casi ningún gato le gusta que le toquen las patas, puedes probarlo. Lo que les encanta es la espalda, el cuello y la cabeza.
Masajea como lo harías a una persona.

Pruebalo y me dices que tal ??? Te aseguro que es una gozada.